El paso a la escolaridad formal marca un hito gigantesco, no solo para el niño o niña, sino para toda la dinámica familiar. De pronto, la validación externa cobra un peso diferente.
Miradas que nutren, no que presionan
Como adultos referentes, nuestro mayor desafío es ofrecer una mirada incondicional. Esto significa transmitir claramente un mensaje: "Te quiero por quien eres, no por tus calificaciones".
Si quieres charlar sobre herramientas específicas de crianza, te invito a conocer mis espacios de Orientación a Padres.
